La Oviedo Filarmonía interpretará un REQUIEM ALEMÁN (ein deutsches Requiem) de Johannes Brahms

CONCIERTOS DEL AUDITORIO

Oviedo Filarmonía

Director: Lucas Macías

Solistas: Vanessa Goikoetxea, soprano; y Lauri Vasar, barítono. 

Coro: El León de Oro. Director: Marco A. García de Paz.

          Kup Taldea. Director: Gabriel Baltés.

Un Requiem Alemán, Op. 45 (Ein deutsches Requiem)
– Selig sind, die da Leid tragen (Bienaventurados los que sufren)
– Denn alles Fleisch es ist wie Gras (Porque toda carne es como la hierba)
– Herr, lehre doch mich (Señor, enséñame)
– Wie lieblich sind Deine Wohnungen (Cuán deliciosas son tus moradas)
– Ihr habt nun Traurigkeit (Ahora estáis tristes)
– Denn wir haben hie keine bleiben Statt (pues no tenemos en la Tierra una morada permanente)
– Selig sind die Toten (bienaventurados los muertos)

Duración aproximada: 1 hora y 15 minutos (sin pausa)

Entre las decenas de misas musicales de difuntos que atesora Occidente, Un réquiem alemán de Johannes Brahms ocupa un lugar especial.

Fue una obra de gestación muy larga, azuzada en un principio por la muerte, en 1856, de Robert Schumann, el principal valedor del joven Brahms, y retomada años después con motivo del fallecimiento, en 1865, de Johanna, la madre del compositor. De algún modo, la presencia de un barítono y una soprano solistas en tres de sus movimientos constituye un reflejo de ambas figuras: el padre musical y la madre real.

El Requiem de Brahms no se circunscribe a la secuencia litúrgica tradicional de la misa de difuntos. En su lugar, la partitura se presenta como una extensa cantata en siete movimientos donde el coro es el principal protagonista. Aunque con importantes intervenciones solistas de barítono y soprano, es la masa coral la que da un fuerte sentido de unidad a toda la obra, donde los temas generan una trama musical con un preponderante sentido de melancolía y consolación.


Johannes Brahms fue un agnóstico confeso, por lo que se entiende que su reflexión sobre la muerte toma posición no desde el pensamiento religioso, sino más bien desde la meditación filosófica y poética. Es decir, no busca explicación alguna a la trascendencia humana, sino que propone al hecho artístico como vehículo para tratar a la muerte como una experiencia de vida, fundamentalmente personal, pero esencialmente compartida e universal. Donde el hecho en sí mismo, la muerte, es algo que nos afecta y damnifica durante el transcurso de nuestras vidas, especialmente con la pérdida de nuestros seres queridos. Es aquí donde el compositor alemán dispone a esta obra, quizá la más significativa de su repertorio, como una fuente de misericordia, compasión y optimismo.

Localidades:

Patio de Butacas: 27 euros

Anfiteatro: 24 euros

Entradas a la venta:

Fuente: http://www.oviedofilarmonia.es/agenda-ofil-un-requiem-aleman-294/

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